jueves, 7 de enero de 2010

sábado, 2 de enero de 2010

2010: Otro año de vida para la misma escoria social.

La gente celebra el 2010 por todo lo alto. Organizan fiestas y orgías en honor a otro año que viene. ¿Pero qué otro año viene? Pues sí, amigos. Viene otro nuevo año manteniendo a parásitos de mierda en las calles, plagadas de canis subnormales, de malotes y de retrasados mentales de las calañas más lamentables. Viendo el panorama ¿Por qué celebrar el natural paso del tiempo a favor de tales insectos? Si todos los indeseables fueran eliminados, sólo entonces podríamos brindar por todo lo alto.

La gente se pone propósitos cuando se avecina una nueva vida, como muchos lo llaman. Propósitos absurdos, relacionados con temas banales. Ir al gimnasio para estar más guapo. Ser mejor persona. Ligar más. Los propósitos pueden ser una buena fuente para captar a la primera la persona que los formula, su carácter, sus decisiones y sus tendencias. Si tuviera el control del mundo (cosa que me gustaría en exceso), probablemente implantaría organismos tácticos especializados en la monitorización de este tipo de conclusiones. Pueden ser un buen punto de partida para la posterior detención y procesamiento de potenciales deficientes neuronales.

Cuando me voy a dormir, en muchas ocasiones sueño este tipo de cosas. Operaciones a gran escala de búsqueda y destrucción en discotecas de canis y de malotes, de pijos, de inútiles. Me imagino disparos de gas lacrimógeno y gente huyendo, gritando y llorando; me imagino camiones de transporte esperando tras las únicas salidas disponibles, preparados para llevarlos a los complejos.
Me imagino la prensa engañosa y el control que poco a poco se va haciendo más recio; y a todos los que antes eran respetados y temidos, amados por las féminas y venerados por malotes menores, suplicando piedad en una silla de torturas, sufriendo descargas bajo los brazos y en los genitales. Vomitando el suelo cantidades mayores que en sus más grandes borracheras, pidiendo disculpas por todo lo que han hecho y lo que han sido.

Es lo que siempre ha pasado y debe pasar. La historia no miente: Siempre hay alguien que se ha creído más listo que el resto, hasta que los cabreados subyugados le han bajado los humos.
Y algún día volverá a suceder.

Cuando la burbuja explote... No habrá marcha atrás.

Feliz 201o a quienes os lo merecéis. Al resto, cavad vuestras tumbas y desapareced bajo tierra.